Cuidado de la Creación

La conferencia de las partes de las Naciones Unidas se está acercando, y tanto el Estado peruano como la sociedad civil lleva ya meses en preparación para este evento. Son decisiones importantes que se tomarán en Lima del 1 al 12 de diciembre, donde se espera elaborar un borrador para un acuerdo justo, ambicioso y vinculante para afrontar el cambio climático de manera global.
El hecho de ser sede y presidir la COP20, no sólo tiene importancia al nivel alto de negociaciones internacionales sino que además es una oportunidad única para levantar el tema en nuestras comunidades. Perú es uno de los países más vulnerables y la población peruana sufre directamente de las consecuencias del cambio climático. Aún así, parece que no nos hemos apropiado del tema y menos tomado acción para cuidar la tierra. Hay un silencio desde la ciudadanía y la in-acción puede ser tan grave como las acciones directamente contaminantes a los cuales nos gusta indicar como culpables, como la industria extractiva, las grandes transnacionales y los países desarrollados en general.

Actualmente estamos todos embarcados en un Titanic, un barco que por muy bonito que sea, sabemos que nos va llevar a la muerte. Tenemos que buscar cambiar de rumbo, y cambiarnos a una Arca de Noe, un barco que lleve a la salvación, que protege, que abrigue.

Responsabilidad de Cristianos
Aunque la necesidad de actuar es muy grande, hasta hace poco, salvo algunas iniciativas importantes, la iglesia se ha quedado callada también. ¿Cuál es la responsabilidad de los cristianos en este tema?
Gracias a varios eventos que se ha estado realizando en los últimos meses hemos tenida la oportunidad de dialogar y reflexionar sobre cual es nuestra responsabilidad, como iglesias, como creyentes y como ciudadanos y ciudadanas.
Durante el Foro: “Cambio Climático, la responsabilidad de los cristianos” realizado el 7 de Noviembre con la organización de CONEP, UNICEP, Paz y Esperanza y el Foro ACT, se ha dado un paso interesante en este proceso. Además de propiciar información acerca el cambio climático y sus efectos tan graves para la vida, se presentó una  Declaración Pastoral por la Sanidad de Nuestra Tierra
En esta carta, presentada por UNICEP y CONEP se enfatiza que efectivamente tenemos una responsabilidad importante: “Reafirmamos que el cuidado de la creación es una responsabilidad fundamental para los cristianos y cristianas. Es parte integral de nuestra misión y una expresión de nuestra adoración a Dios en respuesta a su plan restaurador”.
Además de llamar la atención al Estado peruano y los Estados en general que han permitido este contaminación la Declaración también nos invoca a actuar de manera personal: “exhortamos a la ciudadanía a asumir a nivel personal y colectivo una responsabilidad ética, asumiendo un estilo de vida y una práctica pública que contribuya a la protección de la vida y la dignidad humana, lo cual implica renunciar a nuestros intereses y hábitos egoístas por el bien de los demás y la casa común que compartimos.”
Vemos que Dios ha creado un mundo, hermoso y generoso. Un mundo que contiene todo lo que necesitamos para vivir y vivir en abundancia. Como indica Génesis 1:31 “Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno”. Tenemos entonces que respetar y cuidar este mundo, lleno de vida, humana pero también de la naturaleza, que nos ha dado. Además, como se puede leer también en el Pronunciamiento sobre la Mayordomía de la Creación del Foro ACT Perú, Dios nos encarga la administración de la creación, como seres humanos, creados en imagen y semejanza de Dios. Es entonces hora de actuar y respetar este encargo que nos ha dado el Creador.

¿Qué podemos hacer?
A veces el tema de cambio climático nos parece tan grande que sentimos que no podemos hacer nada, que nuestras acciones son demasiado pequeñas para tener un efecto, o una importancia. Pero son justamente los pequeños cambios que, al sumarlos todos, pueden hacer una diferencia. Por lo tanto, hay mucho que se puede hacer, al nivel individual, y más aún a nivel de iglesias.
Al nivel individual podemos reconsiderar nuestro patrón de consumo. Realmente,  ¿necesitamos todas las cosas qué compramos? Y qué es lo que compramos: comida procesada y envuelta en plástico. Porque no optar por comprar productos locales, producidos de una forma sostenible y llevamos nuestra bolsa para evitar usar más bolsas de plástico y producir más y más basura. Son cosas que parecen pequeñas pero que pueden sumar a grandes cambios si todos ponemos de nuestra parte.
Cómo iglesia tenemos un rol educativo, ¿qué enseñamos a nuestros niños? Hay que hacer también una re-lectura teológica, qué nos dice la Biblia sobre el cuidado de la creación y cómo podemos poner esto en practica. Además como iglesias podemos ser ejemplos y dejar de usar utensilios descarta bles, promover el reciclaje de nuestra basura y ser iglesias verdes. Iglesias que promueven un desarrollo más humano, más sostenible dentro de la iglesia, pero también en las comunidades donde nos encontramos. Son sólo algunas cosas qué se puede hacer, y si sumamos todos las fuerzas, podemos hacer cambios.
Si son los humanos que hemos creado el cambio, también somos nosotros quienes podemos cambiar de rumbo y encontrar el Arca de Noé con lo cual nos mantenemos a salvo. Invitamos a que nos compartan lo que están haciendo en sus iglesias, organizaciones y comunidades, para inspirarnos a asumir la responsabilidad del cuidado de la creación.

Etiquetas: , ,
Guardado en Articulos, Noticias